La Casona de los Güelitos es mucho más que una posada: es una casa con alma que lleva en pie desde 1609. Restaurada con mimo y respeto por su historia, comenzó su vida como posada en 2004, manteniendo desde entonces el mismo espíritu acogedor con el que abre sus puertas a cada viajero.
Entre muros de piedra y detalles que conservan la esencia del pasado, hemos creado un lugar pensado para detener el tiempo. Un rincón tranquilo donde descansar, respirar y volver a lo esencial.
Estamos a solo 2 kilómetros del centro de Santillana del Mar y muy cerca de las Cuevas de Altamira, en un entorno que invita a la calma y a disfrutar sin prisas de la belleza de Cantabria.
Nos gusta recibir a cada huésped como si llegara a casa: con cercanía, cuidado en los detalles y la ilusión de que su estancia sea de esas que se recuerdan con una sonrisa y ganas de volver.
La propiedad cuenta con 11 habitaciones distribuidas en la casona histórica , 4 triples, 6 dobles y La Habitación Especial, además de La Casita de los Güelitos, un alojamiento independiente situado en nuestros jardines. Cada espacio tiene su propio encanto, combinando el carácter de una casa centenaria con el cuidado de los detalles y la tranquilidad que buscamos ofrecer a quienes nos visitan.




“Una casona preciosa y muy cuidada. El sitio es genial para descansar y los dueños son muy amables. ¡Volveremos seguro!”
“El lugar es increíble, limpio y muy acogedor. La casa tiene mucho encanto y el trato fue excelente. Muy recomendable para ir en familia.”
“Excelente lugar para dormir, nosotros lo usamos como base para ir a distintos puntos como Santander, Suances y Cabárceno. La propia posada ya es una preciosa casona rústica grande con encanto.”
Una casa centenaria con carácter propio y el cuidado de los detalles.
Aparcamiento incluido en todos los alojamientos.
La Casita de los Güelitos, en los jardines de la posada y con espacio para 6 adultos.